¿QUÉ ES INDECENCIA?.
"En Colombia es más fácil dar limosna que hacer valer un derecho".
Recuperar hogares para las víctimas del inclemente invierno cuesta al menos dos billones de pesos. El gobierno sin pudor pide "limosna", colectas, al tiempo que el Inclemente Insaciable Sistema Financiero reporta proyección de utilidades por 27 billones de pesos en 2010. 16 billones utilidades de Fondos Pensionales Privados. La guerra consume una porción parecida del presupuesto nacional al año, 10 veces las necesidades de los damnificados.
Colombia es campeón en inequidad, desigualdad, concentración de riqueza. Hacer
colectas en nombre de derechos de personas, no es debido, no tiene presentación,
no es decente. Quien se mueva en tal dirección que responda como corresponde ante
la sociedad. Toda la sociedad, la comunidad de personas y la institucionalidad
del Sistema Nacional de Discapacidad, debe asumir la rendición de cuentas por
todas las acciones que vulneran derechos de quienes viven esta condición de vida.
Los múltiples y diversos focos de venta de discapacidad, comenzando por los que abundan al interior de la propia población.
DISNNET no es vocero de colectas ni ventas de discapacidad, tampoco de
incumplimientos ni violaciones de normas, leyes y derechos, como tampoco se
presta para ataques particulares que pretendan tapar todo el mapa de realidad que día a día es validada con comportamientos de connivencia y acomodamiento interesados.
Todo el tiempo, a toda hora, hay prácticas de negocio y venta de discapacidad a
nombre de la situación, que vulneran derechos de personas en esta condición de vida, la discapacidad.
En DISNNET cuya factura de servicios no la cancela nadie distinto al trabajo de una familia que hace DISNNET, no hemos informado a sueldo ni recaudo de dádivas en los doce años desde el primer día de iniciado el compromiso de construir un patrimonio de respeto y credibilidad, con la tutoría ética de Javier Darío Restrepo, quién estuvo en el sitio donde nació el proceso, desde el primer día. Durante ese tiempo, desde adentro, afuera, especialmente en la burocracia, siempre hubo voces descalificadoras de un trabajo y un proceso. Siempre ha brillado la capacidad, servicio y credibilidad de una tarea libre y limpia. Hechos y evidencias para mostrar. Contratos van y vienen todo el tiempo, contratación pública y privada de todo, de servidores profesionales de la información, fuera de todo eso ha estado DISNNET. Contratar es lícito, es útil, es legítimo, cuando se demuestra de cara a la sociedad el resultado limpio de un trabajo. Lo anómalo es contratar por vicio, sin resultados claros, para coptar, anular, invalidar, descalificar y acallar. Por ello la distancia de DISNNET.
En doce años desde el primer día de iniciado el compromiso de construir un patrimonio de respeto y credibilidad, con ese blindaje ético, mantenemos en alto el escudo de confianza que protege este proceso independiente, autónomo y libre, contra la
maledicencia, intrigas y voces solapadas indecentes que desde pasillos de
turismo burocrático e inercia en la nómina pública, diseminan rumores para
destruir. A DISNNET nadie le pone precio, porque será siempre un patrimonio
público ciudadano sin estrategia de negocio ni estrato socioeconómico. Pueden
estar tranquilos los negociantes de discapacidad y temas similares. La
credibilidad, la imaginación, el lenguaje y la verdad, no pueden ser
aprisionados ni funcionan contra la factura o chequera de nadie. Pierden su
tiempo los consuetas de los "industriales", vendedores y estrategas de negocios
de discapacidad. Nuestra admiración y respeto por la vocación de servicio de los
auténticos servidores de los derechos.
En DISNNET no hay lugar para el servilismo. Está al nivel de la palabra libre patrimonio de la gente, no tiene cédula ni título de propiedad. No existe como persona ni entidad jurídica. Está en la cultura, en los bits de todos y un haz de voluntades libres se ocupa de alimentarlo y mantener viva su credibilidad. DISNNET no tiene contabilidad, su manutención corre por cuenta del trabajo de la familia. Funciona como un pensionado libre y grande, sin ambiciones socieconómicas. Pueden estar tranquilos los ciudadanos limpios y sus derechos, de esta parte. DISNNET está en el aire, en la cultura, en la gente.
"En Colombia es más fácil dar limosna que hacer valer un derecho".
Recuperar hogares para las víctimas del inclemente invierno cuesta al menos dos billones de pesos. El gobierno sin pudor pide "limosna", colectas, al tiempo que el Inclemente Insaciable Sistema Financiero reporta proyección de utilidades por 27 billones de pesos en 2010. 16 billones utilidades de Fondos Pensionales Privados. La guerra consume una porción parecida del presupuesto nacional al año, 10 veces las necesidades de los damnificados.
Colombia es campeón en inequidad, desigualdad, concentración de riqueza. Hacer
colectas en nombre de derechos de personas, no es debido, no tiene presentación,
no es decente. Quien se mueva en tal dirección que responda como corresponde ante
la sociedad. Toda la sociedad, la comunidad de personas y la institucionalidad
del Sistema Nacional de Discapacidad, debe asumir la rendición de cuentas por
todas las acciones que vulneran derechos de quienes viven esta condición de vida.
Los múltiples y diversos focos de venta de discapacidad, comenzando por los que abundan al interior de la propia población.
DISNNET no es vocero de colectas ni ventas de discapacidad, tampoco de
incumplimientos ni violaciones de normas, leyes y derechos, como tampoco se
presta para ataques particulares que pretendan tapar todo el mapa de realidad que día a día es validada con comportamientos de connivencia y acomodamiento interesados.
Todo el tiempo, a toda hora, hay prácticas de negocio y venta de discapacidad a
nombre de la situación, que vulneran derechos de personas en esta condición de vida, la discapacidad.
En DISNNET cuya factura de servicios no la cancela nadie distinto al trabajo de una familia que hace DISNNET, no hemos informado a sueldo ni recaudo de dádivas en los doce años desde el primer día de iniciado el compromiso de construir un patrimonio de respeto y credibilidad, con la tutoría ética de Javier Darío Restrepo, quién estuvo en el sitio donde nació el proceso, desde el primer día. Durante ese tiempo, desde adentro, afuera, especialmente en la burocracia, siempre hubo voces descalificadoras de un trabajo y un proceso. Siempre ha brillado la capacidad, servicio y credibilidad de una tarea libre y limpia. Hechos y evidencias para mostrar. Contratos van y vienen todo el tiempo, contratación pública y privada de todo, de servidores profesionales de la información, fuera de todo eso ha estado DISNNET. Contratar es lícito, es útil, es legítimo, cuando se demuestra de cara a la sociedad el resultado limpio de un trabajo. Lo anómalo es contratar por vicio, sin resultados claros, para coptar, anular, invalidar, descalificar y acallar. Por ello la distancia de DISNNET.
En doce años desde el primer día de iniciado el compromiso de construir un patrimonio de respeto y credibilidad, con ese blindaje ético, mantenemos en alto el escudo de confianza que protege este proceso independiente, autónomo y libre, contra la
maledicencia, intrigas y voces solapadas indecentes que desde pasillos de
turismo burocrático e inercia en la nómina pública, diseminan rumores para
destruir. A DISNNET nadie le pone precio, porque será siempre un patrimonio
público ciudadano sin estrategia de negocio ni estrato socioeconómico. Pueden
estar tranquilos los negociantes de discapacidad y temas similares. La
credibilidad, la imaginación, el lenguaje y la verdad, no pueden ser
aprisionados ni funcionan contra la factura o chequera de nadie. Pierden su
tiempo los consuetas de los "industriales", vendedores y estrategas de negocios
de discapacidad. Nuestra admiración y respeto por la vocación de servicio de los
auténticos servidores de los derechos.
En DISNNET no hay lugar para el servilismo. Está al nivel de la palabra libre patrimonio de la gente, no tiene cédula ni título de propiedad. No existe como persona ni entidad jurídica. Está en la cultura, en los bits de todos y un haz de voluntades libres se ocupa de alimentarlo y mantener viva su credibilidad. DISNNET no tiene contabilidad, su manutención corre por cuenta del trabajo de la familia. Funciona como un pensionado libre y grande, sin ambiciones socieconómicas. Pueden estar tranquilos los ciudadanos limpios y sus derechos, de esta parte. DISNNET está en el aire, en la cultura, en la gente.
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